'Mi hermana, asesina en serie', de Oyinkan Braithwaite


MI HERMANA, ASESINA EN SERIE

Oyinkan Braithwaite
Traducción de Montse Meneses


Alpha Decay
200 páginas



Oculta detrás de un llamativo título y una primera página demoledora, Mi Hermana, Asesina en Serie es en realidad un relato de cómo la Lagos de principios de siglo XXI se moderniza a pasos agigantados. La capital de Nigeria se muestra con una dualidad reconocible en ciudades cuyas aspiraciones de desarrollo son más aceleradas que las posibilidades económicas de la sociedad que la habita. En ellas, entre otras cosas, existe una corrupción aun enraizada que alcanza desde las esferas más altas hasta el singular policía que aleatoriamente detiene vehículos para pedir los papeles. Y todo mientras una parte de la ciudadanía se adentra en las nuevas tecnologías al mismo tiempo que otra acaba ocupando una esquina cubierta de la calle.

Las protagonistas de la novela muestran el mismo dualismo. Bajo el mismo techo, las hermanas Korede y Ayoola, su madre y la criada que atiende todas las labores. Korede es la hermana mayor y retrata el lado sobrio y tranquilo. Ella trabaja como enfermera en un hospital donde se derrite por conseguir siquiera una cita con uno de los médicos. Es precisamente este médico el que queda encandilado de Ayoola, la hermana alocada, más centrada en conseguir seguidores en las redes sociales que en cuidarse de sí misma. Ella es una asesina en serie. Cada vez que se aburre de un hombre con el que había encaprichado lo mata, llamando a continuación a Korede para que le ayude a deshacerse del cuerpo.

Mientras el hashtag #FemiDuranHaDesaparecido sigue en todos los post de las redes sociales en Lagos, Ayoola sigue adelante con sus conquistas. Femi ha sido su última víctima y Korede teme que Ayoola siga el mismo camino con su nuevo ligue: su querido médico.

Como decía al inicio la novela puede parecer en un principio un thriller sangriento. O una novela de misterio donde cierto investigador intentara resolver los crímenes. Nada más lejos de la realidad, Mi Hermana, Asesina en Serie se un retrato de Lagos desde el punto de vista de la relación entre las dos hermanas o en cómo la madre adora a los diferentes novios que Ayoola lleva a casa. Las tradiciones se entremezclan con el cambio generacional en una ciudad en la que buena parte de la población de está quedando atrás.

A la receta hay que añadir buenas dosis de humor negro en casi todas las líneas de la novela. Desde el triángulo amoroso entre las hermanas y el médico, la relación de ambas con la madre y la criada o el cómo ambas hablan con total naturalidad de los cuerpos de los que se han deshecho hasta ese momento al mismo tiempo que Korede sospecha de cualquier detalle que pueda guiar a las autoridades hacia ellas.

Mi Hermana, Asesina en Serie se forma de capítulos extremadamente cortos, desde apenas un par de párrafos a tres o cuatro páginas. Estos episodios siguen el esquema de llevarnos de atrás a adelante en la línea temporal para formar nuestra visión de los personajes y los motivos de las acciones que toman. En cualquier caso son capítulos que centran claramente la escena sin entrar apenas en detalle de los escenarios que iremos definiendo con cierta clarividencia gracias a los diálogos Korede y Ayoola. Casi toda la novela se desarrolla en apenas cuatro o cinco habitaciones, salones o pasillos dando una sensación de sitcom de género negro muy logrado.

En apenas dos o tres horas de lectura, Mi Hermana, Asesina en Serie se muestra como una obra tan divertida como cruda. Se trata de una novela que ha conseguido un significativo éxito en su publicación original en inglés y ahora entiendo el porqué. Su lectura es un pasa páginas directo, más centrado en psicológico que en lo visceral, más en lo personal que en el aspecto thriller (algo que he agradecido enormemente) mezclando diversas facetas que hacen de este un libro que puede gustar a un amplio espectro de lectores y lectoras. 

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